Humanisme numérique - communications-intervenants

La “cage numérique” : droits humains et libertés publiques à l’ère du marché augmenté

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Se asiste, en las dos últimas décadas, a una aceleración de la innovación tecnológica como instancia central de los cambios en la vida cotidiana. Desde el ámbito de las ciencias sociales, el cambio de paradigma es analizado, por regla general, desde una vertiente acrítica y admirativa que, en ocasiones, ayuda a la expansión de los ciclos de moda del mercado. La reflexión y el pensamiento crítico parecen ausentes en un tiempo que, paradójicamente, conoce el máximo esplendor de la técnica y la centralidad de la comunicación.
La crisis de valores que define el tiempo presente se manifiesta, con frecuencia, en el empleo del atributo digital, como si la extensión tecnológica reforzase o regenerase conceptos y valores que, hasta la fecha, no han necesitado prótesis técnicas. Al magnificar lo digital, como argumento retórico y atributo de progreso, se pone en manos de la innovación mercantil –no tanto de la innovación social– la inducción de las propias respuestas sociales, que afectan a las relaciones de poder y a la proyección propositiva y constructiva de la soberanía.
Periodismo digital, democracia digital y expresiones similares denotan dos aspectos claves: el reconocimiento de la crisis del periodismo y la democracia, dentro de una crisis sistémica mucho más amplia, y la creencia de que el rescate del periodismo y de la democracia –sigamos con el ejemplo– está en la acción salvadora de la tecnología, y no en el rescate de la ética y de los valores fundacionales del humanismo y la cultura democrática. No significa rechazo de la tecnología, pero sí de la subordinación de valores centrales a la moda tecnológica
La dialéctica entre la innovación social y el colonialismo digital, ambos sustentados en las excepcionales oportunidades de los nuevos usos, definen, asimismo, dos escenarios de futuro que propenden a la polarización. El riesgo para la cultura democrática, las libertades públicas y un nuevo orden global está en la ruptura de un necesario equilibrio entre ambos vectores y en que la envolvente del mercado adquiera una posición hegemónica. Es decir, que se valide la metáfora retórica de ‘la jaula digital’.